Los productos a base deCBDse han convertido en tendencia por sus múltiples beneficios. Se pueden hallar en aceites, cremas, suplementos; incluso se pueden combinar con otros productos para potenciar sus propiedades. El CBD es un componente que se encuentra en la planta Cannabis Sativa, miembro de la familia Cannabaceae y se suele confundir muchas veces sus propiedades con las del Tetrahidrocannabinol (THC) el principal componente psicoactivo de la planta. Pero, ¿Cómo se fabrica el aceite CBD? En este post vamos a conocer el proceso de elaboración del aceite, el producto más natural y efectivo contra un sinfín de patologías.

Como hemos mencionado anteriormente, el Cannabidiol es un componente del cáñamo, o Cannabis Sativa, y se extrae de los tallos, las hojas y las flores. Sus propiedades van desde la neuroprotección, hasta la regulación de los niveles de ansiedad. Se utiliza en numerosos tratamientos médicos y también con fines terapéuticos. Según la Fundación CANNA, que se especializa en su investigación científica, el aceite CBD es apto para pacientes con epilepsia y para tratar afecciones agresivas en la piel (como acné o psoriasis). Y, además, la Organización Mundial de la Salud, eminencia a nivel internacional, reconoció la eficacia de este producto en tratamientos médicos.
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Pero para saber cómo se fabrica el aceite CBD debemos conocer cómo es la extracción y comercialización de este producto, pero antes hay todo un proceso previo que debemos conocer: el cultivo.
Cultivo

En varios países del mundo es ilegal el cultivo de plantas asociadas a la familia Cannabaceae. Aunque en algunos otros sólo se necesita un certificado aprobado por los departamentos locales correspondientes. Esto tiene que ver con que en la planta del cáñamo, de la que se extrae el aceite CBD, se encuentra presente el THC pero, y por esto es importante la certificación pertinente, para su cultivo y próxima comercialización, la planta de contener menos del 0,03% de Tetrahidrocannabinol para garantizar la seguridad de quienes vayan a consumir el producto. Y, primordialmente, su cultivo debe ser en un terreno limpio, libre de tóxicos.
Extracción del aceite
Existen diversas maneras de extraer el aceite de Cannabidiol. Algunas son más efectivas que otras: puede ser con aceite de oliva, con disolventes o hielo seco; pero estos mecanismos tienen como resultado un aceite más perecedero o no tan eficaz como lo es con la extracción con CO2, la elegida por excelencia por los fabricantes.
La extracción con CO2 es la mejor estrategia para obtener aceite de calidad, aunque este proceso es el más caro de hacer y su procedimiento es aún más arduo y especializado del resto. Lo esencial de este método es que su producto final es seguro en un 100%.
Para emplear esta técnica se necesita un sistema de circuito cerrado y una máquina de extracción. Lo obtenido se coloca en una cámara y después pasa a otra donde se enfría el dióxido de carbono y adquiere un estado supercrítico y posee las mismas funciones que un disolvente.
Una vez que el CO2 alcanza ese estado supercrítico, se traspasa a una cámara donde logra separar los componentes cannabinoides y terpenos de la planta Cannabis Sativa sin dañar ninguna de ellos y luego, esos componentes separados, se trasladan a un contenedor de recolección y el CO2 vuelve a su estado original para poder volver a utilizarlo en otra nueva extracción.
Teniendo los cannabinoides separados, se añaden a un aceite, puede ser de coco o de cáñamo mismo ¡y listo!
Purificación
Este proceso no es obligatorio, depende de la empresa que comercializa estos productos hacerlo o no. Consiste en hacer un lavado con alcohol del extracto de Cannabidiol para congelarlo y separar este componente de otras sustancias residuales que hayan quedado en el resultado del proceso de extracción. También se puede aplicar otra técnica llamada descarboxilación que se somete al calor y activa varias de las sustancias de la planta.

Análisis
Este último se realiza con un cromatógrafo, cuyo objetivo es separar componentes, para identificar la presencia fertilizantes, metales pesados, etc. Esto sirve para brindar información detallada para el prospecto sobre sus principales componentes y activos y para que los entes reguladores de productos de farmacia, cosmética y alimenticios puedan constatar que es un producto apto para su consumo.
En síntesis, la fabricación del CBD es un proceso largo pero sencillo. Mientras más natural sea su cultivo y extracción, mucho mejor. Este producto es el aliado perfecto para fortalecer tu sistema inmune en tiempos de pandemia por el COVID-19 y también para optar por una opción más saludable, libre de fármacos para que te acompañe en tu camino hacia el bienestar.
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